“Vino a buscar lo que se había perdido”

Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa. 6Entonces él descendió aprisa, y le recibió gozoso. 7Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador. 8Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. 9Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. 10Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. S. Lucas 19:5-10

 

Pregunta:

¿A tu juicio, quien es merecedor del cielo y quien del infierno?

Introducción

Para financiar su gran imperio mundial, los romanos cargaron de impuestos elevados a las naciones que estaban bajo su dominio. Los judíos se oponían a estos impuestos porque servían para apoyar a un gobierno secular y a sus dioses paganos, pero aun así estaban obligados a pagar. Los cobradores de impuestos eran las personas más impopulares en Israel. A los judíos por nacimiento que optaban trabajar para los romanos se les consideraba traidores. Además, era sabido por todos, que los cobradores de impuestos se enriquecieron a expensas de sus compatriotas. No sorprende, por lo tanto, que las multitudes se sintieron molestas cuando Jesús visitó a Zaqueo, un cobrador de impuestos. A pesar de que Zaqueo era deshonesto y traidor, Jesús lo amaba y, en respuesta, el pequeño recaudador de impuestos se convirtió. En toda sociedad ciertos grupos de personas se consideran «intocables» ya sea por su opinión política, conducta inmoral o forma de vivir. No debemos ceder a la presión social y evadir a este tipo de personas. Jesús las ama y estas necesitan oír sus buenas nuevas.

Pregunta:  Los prejuicios que tenemos hacia las personas, no hace evitarlas para no predicarles de Cristo?

 

El arrepentimiento se ve en los frutos

Por la reacción de la gente se puede juzgar que Zaqueo fue, sin duda, un torcido publicano. Sin embargo, después de su encuentro con Jesús llegó a la conclusión de que su vida necesitaba que la enderezaran. Al dar a los pobres y restituir con intereses generosos a los que defraudó, Zaqueo demostró mediante acciones externas el cambio interno que experimentó. No es suficiente seguir a Cristo de corazón. Debe mostrar su cambio de vida mediante una nueva conducta.

Pregunta:

¿Se esta traduciendo en acciones concretas el cambio que Cristo hizo en tu vida? ¿Qué cambios necesitas hacer?

 

 

Todos necesitan de Jesús
Cuando Jesús dijo que Zaqueo era un hijo perdido de Abraham, debe haber sorprendido a sus oyentes al menos en dos maneras. No les debe haber gustado reconocer que este cobrador de impuestos tan despreciado era un compatriota hijo de Abraham y no deben haber deseado admitir que hijos de Abraham pudieran perderse. Una persona no se salva por un notable linaje, ni se condena por uno malo; la fe es más importante que la estirpe. A Jesús le interesa llevar su Reino a los perdidos, sin importarle sus antecedentes ni estilos de vida anteriores. Mediante la fe, los perdona y hace nuevos.
Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”

 

Reflexión: Jesús entro en la casa de Zaqueo y transformo su vida.
Pregunta: Dejas entrar diariamente a Jesús en tu casa?