“Creer para Ver”

¿Queda todavía alguna semilla en el granero? ¿Todavía no producen nada la vid ni la higuera, ni el granado ni el olivo? ¡Pues a partir de hoy yo los bendeciré!
Hageo 2:19

Pregunta:
¿Cómo podrías explicar la frase: “Creer para ver; en lugar de “Ver para Creer”?

Introducción

¿De qué te sirve la capacidad de creer, si no tenemos la capacidad de esperar por aquello que hemos pedido? Uno cree tanto en algo
como el tiempo que lo espera.

El tiempo que lo esperas es lo que dice cuánto creemos. La capacidad de esperar limita la capacidad de creer. Eres capaz de creer en algo tanto como eres capaz de esperar que se cumpla.

El que rápido concluye que las cosas no son para él …  no son para él. Por ejemplo, los solteros viven creyendo por su pareja, se capacitan, estudian, van a la universidad, oran, ayunan, van al gimnasio, se preparan en toda área, pero se desesperan y se casan con el primero que les pasa enfrente. Tu capacidad de esperar arruinó la capacidad que estabas teniendo de creer.

Créele a Dios, y espera hasta que se cumpla. Si tienes la capacidad de creer, necesitas la capacidad de esperar. Si tú usas tu capacidad de creer, y lo acompañas de tu capacidad de esperar, ¿qué ganas? Ganas más fe, madurez, carácter, fuiste transformado. Cuando Dios te pone a creer por algo, lo que Él busca es transformarte. Una vida pasiva no transforma a nadie.

Creer sin poder ver nada

“Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron”. Juan 20:29

La forma de obrar de Dios ha sido muchas veces condicionada por la capacidad de creer que tiene el hombre. Observamos por ejemplo el caso de la gente de Nazaret, ciudad donde vivió Jesús.
“Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos”. Mateo 13:58

Sin poder ver ningún resultado debemos seguir orando y creyendo hasta que se cumpla la promesa de lo que Dios ha dicho.

Trabajar en pos de la promesa

Cuando hemos recibido de Dios la visión hacia donde nos encaminamos y la promesa, hay que comenzar a trabajar para salir en pos de la tierra prometida.

Cuando Moisés salio de Egipto con toda la población de Israelitas, tuvieron que caminar por el desierto 40 años hasta que llegaron a Canaan. Mientras caminaban Dios le daba directivas a Moisés por donde debía dirigirse, pero nunca pudo ver la tierra, hasta que antes de morir, Dios se la muestra desde un monte.
”Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible“. Hebreos 11:27

La bendición de Dios llega a tiempo

La palabra dice: “…mas desde este día os bendeciré”  Aunque no veamos resultados inmediatos, debemos seguir creyendo en el Señor y no desalentarnos en medio de la tormenta. A su tiempo llegaran los resultados de aquello que hemos pedido. Cuando aparezca el desaliento, la pereza, o la falta de fe, sobre nuestras peticiones, necesitamos seguir observando por la fe aquellas cosas que esperamos, como si ya fuesen realizadas.